Turismo

El afán de conocer y admirar las bellezas con las que cuenta cada país, región, o pueblo ya sea de nuestro entorno cercano o más alejado de nuestro lugar de residencia, es algo que el ser humano tiene como innato.

Las personas con discapacidad también lo poseen y desean disfrutar tanto de maravillas artísticas como naturales, pero, una vez más, nos encontramos con que existen numerosos obstáculos llámense barreras arquitectónicas que impiden que sillas de ruedas entren o imágenes que no pueden ser vistas por personas ciegas o guías de museos que desconocen el lenguaje de personas sordas.

Sería deseable un esfuerzo por hacer que las maravillas de todo tipo y lugar fueran accesibles para toda persona independientemente de su condición y así conseguir que la belleza hecha por el ser humano o por la sabia naturaleza sea disfrutada por todos.