Empleo protegido

El empleo protegido es aquél que está amparada por subvenciones o regulaciones especiales para compensar la menor productividad de los trabajadores afectados, los costes accesorios de su empleo o los costes de establecimiento o mantenimiento del empleo. El empleo protegido supone, por tanto, un apoyo permanente que permite a trabajadores con especiales dificultades de empleabilidad acceder y mantenerse en el mercado laboral, y que va más allá de la concesión de una ayuda a la contratación inicial.

En España, el recurso más importante de empleo protegido para las personas con discapacidad son los centros especiales de empleo (una figura creada por la Ley 13/1982, de 7 de abril, de Integración Social de los Minusválidos). Los centros especiales de empleo tienen como objetivo principal la realización de un trabajo productivo, participando regularmente en las operaciones del mercado y teniendo como finalidad asegurar un empleo remunerado y la prestación de servicios de ajuste personal y social que requieran sus trabajadores con discapacidad, así como promover la integración del mayor número de personas con discapacidad al régimen de trabajo normal.