El Museo de Altamira amplia su apuesta por la accesibilidad para personas con discapacidad auditiva

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Bucles magnéticos portátiles, bucles perimetrales y receptores inductivos para las visitas guiadas completan una apuesta por la accesibilidad que comenzó en 2007 con la edición en Lengua de Signos Española (LSE) del folleto informativo del museo y se completó en 2009 con un servicio de signoguías que permiten un recorrido guiado en LSE por la exposición permanente.

Las personas con discapacidad auditiva, usuarios de audífonos o implantes cocleares, pueden mejorar su capacidad de escucha en el Museo de Altamira gracias a dos bucles magnéticos portátiles recientemente instalados en los puntos de atención al público (taquilla e información), dos bucles perimetrales en el salón de actos y el acceso a la Neocueva, y tres receptores inductivos para las visitas guiadas.

El Museo de Altamira se ocupa de investigar, documentar y conservar las colecciones de diferentes yacimientos arqueológicos de Cantabria; si bien, la cueva de Altamira, el estudio de su arte rupestre, su protección y conservación constituyen un objetivo prioritario al que el Museo destina la máxima dedicación, como indica la propia institución. Conocer la cueva de Altamira, obra maestra del primer arte de la Humanidad, es la más atractiva oferta de este museo cada vez más accesible.

Los bucles magnéticos portátiles, los bucles perimetrales y los tres receptores inductivos para las visitas guiadas disponibles ahora en el Museo de Altamira completan una apuesta por la accesibilidad que comenzó en 2007 con la edición en Lengua de Signos Española (LSE) del folleto informativo del museo. En el año 2009 se amplió la oferta de servicios accesibles con la incorporación del de signoguías que permiten un recorrido guiado en LSE por la exposición permanente, desarrollado con la colaboración con la Fundación Orange.

Espacios museísticos accesibles
Los nuevos dispositivos que mejoran la capacidad de escucha de las personas con discapacidad auditiva en el Museo de Altamira han sido instalados gracias al proyecto ‘Atención a la discapacidad auditiva: recursos tecnológicos para personas hipoacúsicas’, iniciativa público/privada desarrollada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Fundación Orange y la Federación Española de Amigos de los Museos.

La citada iniciativa tiene como objetivo hacer más accesibles los museos estatales a las personas con discapacidad y se enmarca dentro del programa ‘Museos accesibles’ de la  Fundación Orange, que promueve el acceso a la cultura de las personas con diversidad funcional a través de distintos proyectos y actividades abiertos a diferentes colectivos. Gracias a la colaboración con la Fundación Orange que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte lleva tiempo desarrollando, éste anunció el pasado mes de febrero que “todos los museos que gestiona la Subdirección General de Museos Estatales dispondrán de dispositivos que faciliten la accesibilidad de este colectivo”.

Así, en el marco del proyecto ‘Atención a la discapacidad auditiva: recursos tecnológicos para personas hipoacúsicas’ durante el primer trimestre de 2012 se han venido adecuando otros espacios museísticos como el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, el de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia o el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena.