La Ley 39/2006 (Ley de dependencia) ha contribuido a sacar a la luz un trabajo escasamente reconocido y que, a fuerza de escuchar hablar de él y ver cómo familiares, vecinos o amigos reciben este servicio, la sociedad en general tiene una idea más exacta de todo lo que la asistencia domiciliaria ofrece al usuario dependiente: la posibilidad de continuar viviendo en el propio domicilio, mantenerse conectado con el entorno que le es familiar y cerca de las personas a las que quiere y los lugares que tienen significado para él en su recorrido vital. Es un servicio que ofrece la posibilidad de recibir los apoyos necesarios para mantener la autonomía el máximo tiempo posible, así como la posibilidad de ser asistido en casa en aquello que ya no se puede hacer por uno mismo. En esta obra se aconseja cómo planificar y coordinar las actuaciones psicosociales en el hogar junto con el equipo interdisciplinar asignado, ‘‘lo que le permitirá al lector identificar las necesidades que presentan las personas dependientes y garantizar así una atención adecuada. Entre los contenidos de la publicación se pueden encuentran temas como, por ejemplo, actividades de acompañamiento y de relación social, técnicas de resolución de conflictos, entrenamiento de hábitos de autonomía física en situaciones cotidianas del domicilio, así como procedimientos para observar la evolución general de la persona dependiente.